¡NO QUIERO IGUALDAD!

ADVERTENCIA: Dudé publicar esto porque no quiero ofender a nadie. Aun así, voy a decir lo que pienso con respecto a este tema, y creo que tengo derecho a hacerlo porque soy mujer, así que hablare desde mi punto de vista. Así que, si son sensibles a este tema y quieren igualdad para todas las mujeres, por favor NO CONTINUES leyendo por qué no quiero igualdad para las mujeres ya que no quiero ofender.

Entonces, aquí voy…

Cuando estaba en la preparatoria era tan ingenua, creía que podía cambiar el mundo, si tuviera el poder iba a resolver todos los problemas de desigualdad en el mundo, no era la única que pensaba así, tenía un grupo de compañeros que creían lo mismo que yo, ah que ingenua.

De la misma forma que defendí la igualdad en aquel tiempo, con la misma sinceridad digo hoy “no quiero la igualdad para las mujeres!” No quiero ser igual a ningún hombre. ¿Por qué?

En primer lugar no fuimos creados iguales, realmente creo que fui creada por El Elohim de Abraham y Jacob, sí por el gran Jehová, de hecho El es mi creador y cuando me hizo decidió hacerme diferente no igual. A estas alturas ni siquiera tienes que creer en Dios, para darte cuenta que las mujeres y los hombres no son fisiológicamente iguales ¿o son? ¡Por supuesto que no! No tenemos la misma fuerza ni la misma debilidad, fisiológicamente hablando las mujeres podemos embarazarnos y tener niños, los hombres no pueden. Podría seguir en este tema, pero si tenéis curiosidad, investiga y te sorprenderás de lo diferente que somos. Pero nosotros no somos diferentes a ser separados, somos diferentes para complementarnos entre sí, y esa es lo lindo de todo esto. Sólo porque no tengo la misma fuerza física que mi esposo no significa que soy débil o menos de él, ¡nos complementamos!

En segundo lugar, el asunto de la igualdad me hace sentir que estoy en un concurso, parece que nos hemos declarado la guerra entre el uno y el otro, y aun así queremos llevar los pantalones en la familia, sinceramente.  Si buscamos en las escrituras encontramos varios versículos de la Biblia que dice que el esposo  es la cabeza, no olvidemos que somos el cuello. ¿Y quién mueve la cabeza? ¿No es el cuello acaso?  Entonces no olvidemos que “La mujer sabia edifica su casa: pero la necia con sus manos las destruye.”(Proverbios 14:1 RV)

En tercer lugar, no quiero la igualdad para las mujeres, porque yo no fui creada  de la cabeza del hombre para estar encima de el,  ni fui creada de sus pies o ser pisoteada, fui creada de una costilla, para estar a su lado, y para que nos complementemos, el Señor nunca se equivoca.

Por lo tanto, no quiero  igualdad porque NO SOMOS IGUALES, ni menos, ni más que los hombres.

La próxima semana les diré por qué no quiero igualdad, mientras tanto mi querido amigo (a) dime ; ¿Qué quieres para las mujeres?

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